Harlem Nocturne

dijous, 26 de novembre de 2009

Relat recomanat: L'assassí (Stephen King). Text complet.

No sóc una amant del senyor Stephen King. El considero com una mena de fabricador de best-sellers sistemàticament adaptats al cinema americà. Això em fa desconfiar, tal vegada amb algun tipus de prejudici poc saludable. De qualsevol manera, he llegit alguna cosa seva i haig de confessar que m'ha resultat distreta. Hom no pot negar que té imaginació.
El relat que us proposo avui i que copio íntegrament, ofereix fins i tot un espai real per a la reflexió. La reflexió sobre el món actual i sobre la condició humana. Per cert, haig d'avisar-vos que la traducció no és gaire bona.
EL ASESINO, de STEPHEN KING
Repentinamente se despertó sobresaltado, y se dio cuenta de que no sabía quien era, ni qué estaba haciendo allí, en una fábrica de municiones. No podía recordar su nombre ni qué había estado haciendo. No podía recordar nada.
La fábrica era enorme, con líneas de ensamblaje y cintas transportadoras, y con el sonido de las partes que estaban siendo ensambladas.
Tomó uno de los revólveres acabados de una caja donde estaban siendo, automáticamente, empaquetados. Evidentemente había estado operando en la máquina, pero ahora estaba parada.
Recogía el revólver como algo muy natural. Caminó lentamente hacia el otro lado de la fábrica, a lo largo de las rampas de vigilancia. Allí había otro hombre empaquetando balas.
"¿Quién soy?" - le dijo pausadamente, indeciso.
El hombre continuó trabajando. No levantó la vista, daba la sensación de que no le había escuchado.
"¿Quién soy? ¿Quién soy?" - gritó, y aunque toda la fábrica retumbó con el eco de sus salvajes gritos, nada cambió. Los hombres continuaron trabajando, sin levantar la vista.
Agitó el revólver junto a la cabeza del hombre que empaquetaba balas. Le golpeó y el empaquetador cayó. Con su cara, golpeó la caja de balas, que cayeron al suelo.
Él recogió una. Era el calibre correcto. Cargó varias más.
Escuchó el click-click de pisadas sobre él, se volvió y vio a otro hombre caminando sobre una rampa de vigilancia. "¿Quién soy?" - le gritó. Realmente no esperaba obtener respuesta.
Pero el hombre miró hacia abajo y comenzó a correr.
Apuntó el revólver hacia arriba y disparó dos veces. El hombre se detuvo, y cayó de rodillas, pero antes de caer, pulsó un botón rojo en la pared.
Una sirena comenzó a aullar, ruidosa y claramente.
"¡Asesino! ¡asesino! ¡asesino!" - bramaron los altavoces.
Los trabajadores no levantaron la vista. Continuaron trabajando.
Corrió, intentando alejarse de la sirena, del altavoz. Vio una puerta y corrió hacia ella.
La abrió y cuatro hombres uniformados aparecieron. Le dispararon con extrañas armas de energía. Los rayos pasaron a su lado.
Disparó tres veces más, y uno de los hombres uniformados cayó, su arma resonó al caer al suelo.
Corrió en otra dirección, pero más uniformados llegaban desde la otra puerta. Miró furiosamente alrededor. ¡Estaban llegando de todos lados! ¡Tenía que escapar!
Trepó, más y más alto, hacia la parte superior. Pero había más de ellos allí. Le tenían atrapado. Disparó hasta vaciar el cargador del revólver.
Se acercaron hacia él, algunos desde arriba, otros desde abajo. "¡Por favor! ¡No disparen! ¡No se dan cuenta de que sólo quiero saber quién soy!"
Dispararon, y los rayos de energía le abatieron. Todo se volvió oscuro...
Les observaron como cerraban la puerta tras él, y entonces el camión se alejó. "Uno de ellos se convierte en asesino de vez en cuando," dijo el guarda.
"No lo entiendo," dijo el segundo, rascándose la cabeza. "Mira ése. ¿Qué era lo que decía? Sólo quiero saber quién soy. Eso era".
"Parecía casi humano". "Estoy comenzando a pensar que están haciendo esos robots demasiado bien."
Observaron al camión de reparación de robots desaparecer por la curva.

6 comentaris:

Llaudal ha dit...

Avui dia quasi ningú té en compte els estudis, superbs, de Jean Piaget. Va estudiar justament l'aprenentatge o construcció de la nostra identitat. És cosa de nens. Lligada a les etapes del desenvolupament de la intel.ligència. La complexitat neuronal i de la lògica intel.lectiva no té una formació mecànica sinó que segueix un model biològic: un constructe en produeix un altre de més complex. Constructivisme. Breu, la idea del jo es construeix en la interacció del nen amb les coses. El jo i la noció d'objecte (no-jo) es construeix alhora i per l'acció.
Podrà mai un robot salvar les etapes de la maduració intel.lectiva? El relat ens porta a pensar en la diferència entre màquines i humans: la capacitat reflexiva sobre un mateix, con-sciència

Anna Maria Villalonga ha dit...

Sí, Narcís, tot i que jo no puc seguir-te amb el discurs d'expert, però és això.
Hom suposa que un robot mai no serà capaç de superar aquestes etapes! La meva psicòloga m'ho va estar explicant tot això.
A banda, crec que la metàfora existencial també pot extrapolar-se a la consideració de fins a quin punt l'espècie humana viu i actua com un robot. Fàbrica d'armes... suposo que la tria no és gratuita.
Perduts els éssers humans que no sap qui són. Indiferents els éssers humans que no reaccionen davant dels problemes dels altres.
No em desagrada el relat i per això l'he penjat.
Gràcies infinites per seguir el bloc amb tanta fidelitat. Em fa, sincerament, molta il·lusió.

Anna Maria Villalonga ha dit...

On diu sap, volia usar el plural, evidentment. "Saben".

Elies ha dit...

M'ha agradat força. Té un cert regust a aquelles històries de la dimensió desconeguda, on les coses no són el que semblen en realitat.

Elies ha dit...
L'autor ha eliminat aquest comentari.
Anna Maria Villalonga ha dit...

Sí, és veritat, Elies.